Archivo para julio 2011
Irse
Anteayer,
reservé para mí
una habitación de hotel
en otra ciudad
muy lejos
y tras un largo viaje en tren
deshice mis maletas
y dejé un cuaderno abierto sobre la mesa.
Al oscurecer alquilé un coche
y sin decírselo a nadie
me introduje en él y me esfumé…
Esta mañana lo he dejado aparcado frente a mi casa
y sin que nadie se diera cuenta
he cerrado la puerta detrás de mí.
Entonces,
he cogido una silla
y me he sentado
a solas y en silencio
en medio del salón,
mirando con detenimiento
a mi alrededor.
He de admitir,
que aunque parezca una locura
ha valido verdaderamente la pena.
Me ha gustado mucho saber
cómo es mi casa,
cuando yo no estoy.